domingo, 30 de mayo de 2010

Inundaciones cobran vidas en Francia


Inundación en el sur de Francia.


Al menos 16 personas han muerto y otras 18 se encuentran desaparecidas a causa de fuertes inundaciones en el sur de Francia.

Una lluvia torrencial que cayó en la zona hizo que se rompiera una represa cercana a la localidad de Nimes.



Las autoridades locales declararon el estado de emergencia el lunes cuando los caudales de los ríos aumentaron considerablemente.

Por su parte, los meteorólogos advirtieron que lo peor ya pasó y se espera que la lluvia cese en los próximos días.

Caos en el transporte

Las dos rutas principales hacia las ciudades del Mediterráneo están interrumpidas y las autoridades han pedido a las personas que se queden en sus casas.



El servicio de trenes también ha sido afectado después de que se indundaran las vóas ferroviarias en varias zonas.

"La situación sigue siendo muy alarmante," dijo un portavoz de la policía de Nimes.

Los servicios de emergencia siguen en estado de alerta, mientras tratan de enfrentarse a las fuertes corrientes de agua.

En uno de los rescates, un bombero murió luego de haber salvado a una pareja atrapada en su auto en el pueblo de Galargues.

Los viñedos de la zona también han sido afectados.

Estas inundaciones en el sur de Francia, se producen sólo semanas después de que Europa Central y del Este sufriera las peores inundaciones en décadas, provocando la muerte a decenas de personas y daños irreparables a ciudades y pueblos his tóricos.

jueves, 27 de mayo de 2010

Catástrofe


Terremoto en China





Éste suceso ocurrió el 4 de abril del 2010, con 400 muertos. La naturaleza ha causado una de las mayores catástrofes en lo que va del año. Haití,
Chile y Brasil han sido algunos de los países protagonistas en las noticias catastróficas de 2010, con más de un centenar de personas muertas.
Esta vez la provincia de Qinghai, en china, fue sacudida por un terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter, el cual provocó la muerte de 400 personas y unos 10.000 heridos. El epicentro se localizó en el distrito de Yushu, en la ciudad de Jiegu, una de las más pobres.
Se trató de la zona más afectada, quedando el 85% de las viviendas destruidas. Según uno de los oficiales encargado de rescatar gente, debe él y sus compañeros sacar ellos mismos los escombros con las manos, ya que no tienen máquinas excavadoras.

Se trata de cerca de 700 soldados quienes están trabajando para rescatar gente, y ya le han salvado la vida a unas 900.
La provincia de Qinghai, sufrió un gran seísmo en mayo de 2008, en el que hubo cerca de 90.000 muertos y otros tantos más desaparecidos.
Esta zona, tiene pocos sitios de interés turístico, sólo se destaca el extenso lago de agua salada, el cual es visitado por miles de turistas cada año.



jueves, 20 de mayo de 2010

Un fuerte terremoto sacude a Chile.

El movimiento telúrico dejó más de 200 muertos y desató alerta de tsunami para las costas del pacífico y evacuaciones en la isla de Hawai.

A mes y medio, después de producirse un terremoto de gran magnitud en Haití, otro país del continente americano vuelve de nuevo a ser golpeado, pero esta vez con mayor intensidad. Se trata de Chile, donde al parecer un sismo de 8.8 grados en la escala de Richter azotó esta localidad a las 3:30 de la mañana del 27 de febrero.
Este movimiento telúrico que duró aproximadamente dos minutos y cuarenta y cinco segundos, afectó el centro y sur de Chile. Informes señalan que hasta el momento hay más de 200 muertos, aunque el número de desaparecidos se eleva rápidamente.
Autoridades lanzaron una alarma de un posible tsunami para países vecinos, como Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica, así como para determinadas localidades del Pacífico, entre éstas, Hawai, México y las zonas costeras de California y Alaska.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro ocurrió a unos 99 kilómetros al norte de la ciudad de Concepción en la localidad del Bío Bío, frente a las costas de la región central del Maule.
La Presidenta Michelle Bachelet declaró al país en "estado de catástrofe". Siendo uno de los mayores terremotos que ha asolado Chile desde 1960, cuando un sismo de magnitud 9,5 golpeó el sur-central, (en torno a la ciudad de Valdivia) en mayo de 1960, matando a 1.655 personas y dejando al menos a 2 millones sin hogar.
El movimiento telúrico dejó más de 200 muertos y desató alerta de tsunami para las costas del pacífico y evacuaciones en la isla de Hawai.

A mes y medio, después de producirse un terremoto de gran magnitud en Haití, otro país del continente americano vuelve de nuevo a ser golpeado, pero esta vez con mayor intensidad. Se trata de Chile, donde al parecer un sismo de 8.8 grados en la escala de Richter azotó esta localidad a las 3:30 de la mañana del 27 de febrero.
Este movimiento telúrico que duró aproximadamente dos minutos y cuarenta y cinco segundos, afectó el centro y sur de Chile. Informes señalan que hasta el momento hay más de 200 muertos, aunque el número de desaparecidos se eleva rápidamente.
Autoridades lanzaron una alarma de un posible tsunami para países vecinos, como Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica, así como para determinadas localidades del Pacífico, entre éstas, Hawai, México y las zonas costeras de California y Alaska.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro ocurrió a unos 99 kilómetros al norte de la ciudad de Concepción en la localidad del Bío Bío, frente a las costas de la región central del Maule.
La Presidenta Michelle Bachelet declaró al país en "estado de catástrofe". Siendo uno de los mayores terremotos que ha asolado Chile desde 1960, cuando un sismo de magnitud 9,5 golpeó el sur-central, (en torno a la ciudad de Valdivia) en mayo de 1960, matando a 1.655 personas y dejando al menos a 2 millones sin hogar.

martes, 18 de mayo de 2010

Catástrofes naturales inesperadas

Los desastres naturales, como la reciente erupción del volcán islandés, o como los terremotos, las inundaciones, los tsunamis y los huracanes, suelen causar estragos en las operaciones del centro de datos, provocando interrupciones de red y de servicio.

Aunque son sucesos inesperados, lamentablemente la pregunta es cuándo ocurrirán y si estaremos preparados para hacerles frente.

Desde que el volcán Eyjafjallajokull empezara a emitir gases volcánicos y sus cenizas se extendieran por toda Europa, prácticamente todo el espacio aéreo europeo se paralizó.

Los aeropuertos británicos estuvieron cerrados durante varios días y dos terceras partes de los vuelos europeos fueron cancelados, con pérdidas estimadas diarias para la industria de la aviación de 200 millones de dólares. Ante catástrofes como ésta, mucho se tiene que aprender desde el punto de vista de las aplicaciones y los servicios de red, sobre todo, en las precauciones que deben tomarse para evitar el colapso en los centros de datos.

Una catástrofe natural obviamente afecta más a la “zona cero” del suceso. En Islandia, la nube volcánica impidió a la gente ir a su trabajo, no se tuvo acceso a las instalaciones y las empresas pararon completamente su actividad. Los servicios y aplicaciones en línea tampoco estuvieron disponibles, ya que no había personal que gestionara estos servicios y aplicaciones.

Este tipo de situaciones provoca un auténtico desastre en el centro de datos, ya que se interrumpe el servicio y deja de ser operativo.

Para evitarlo, es recomendable diseñar e implementar una solución de recuperación ante desastres, antes de que estos ocurran. Para ello, una posibilidad consiste en planificar y desplegar un centro de datos secundario, además del original, que controle las mismas aplicaciones de forma simultánea y entregue los mismos servicios conforme al nivel de servicio original. Este despliegue incluye que se tengan en cuenta los aspectos operacionales del centro de datos, como el almacenamiento, la interconexión, los servicios, la electricidad, la refrigeración…

Lejos de ser una tarea simple, implica tener en cuenta las demandas de capacidad y la carga proyectada en el momento de un desastre. Una vez llevado a cabo, tendremos que implementar una solución de balanceo de cargas para ambos centros de datos, de tal forma que se asegure todo el tráfico y las transacciones se direccionen de forma transparente al centro de datos secundario.

Un desastre natural no sólo afecta al entorno físico. En el caso de Islandia, la nube volcánica ha provocado que los aeropuertos europeos tuvieran que desviar sus salidas y llegadas a otros aeropuertos cercanos, aumentando así su tráfico aéreo. Además, también se generó una oleada de tráfico en otros servicios de transporte como páginas web de los sistemas de tren, líneas aéreas no europeas u otros servicios locales de Internet.

Este incremento de tráfico por la demanda inesperada del usuario afecta directamente a la carga que soporta un centro de datos. Si lo que queremos es que nuestro sistema siga funcionando correctamente, la infraestructura de red deberá de ser capaz de soportar tal aumento de capacidad en el centro de datos, en ocasiones hasta cincuenta veces más que en índices normales de tráfico de red. Además, la infraestructura de red también tendrá que ser escalable para hacer frente a la demanda que en ese momento requiera.

Una infraestructura bajo demanda será lo suficientemente flexible como para proporcionar mayor capacidad de rendimiento y servicios, sin necesidad de reemplazar hardware o provocar una inactividad a la organización.

Utilizar este tipo de infraestructuras bajo demanda, no sólo va a reducir el coste total de propiedad, también va a aumentar el retorno de la inversión, asegurando la respuesta de la plataforma según las necesidades de la empresa, especialmente, en catástrofes naturales inesperadas.

viernes, 14 de mayo de 2010

La pesadilla del terremoto de Sichuan , registrado en mayo de 2008, volvió a resurgir el pasado 14 de abril en China. Un temblor de tierra de 6,9 grados en la escala Richter, según registro del Servicio Geológico de Estados Unidos, sacudió la provincia occidental de Qinghai a las 7.49 (la 1.49 hora peninsular española), con un saldo de víctimas de al menos 617 muertos y 10.000 heridos, según los últimos datos oficiales. Se teme que la cifra puede seguir aumentando, ya que muchas personas quedaron sepultadas bajo los escombros. La población civil y el Ejército se esfuerzan por rescatar a posibles supervivientes en difíciles condiciones debido a la falta de excavadoras, el fuerte viento y las bajas temperaturas de esta zona de gran altitud en la meseta tibetana. Los hospitales se han visto desbordados y algunos carecían de productos sanitarios básicos, como suministro de suero.

"Veo a gente herida por todos lados, muchos sangran por la cabeza", dijo un funcionario llamado Zhuohuaxia desde el municipio de Jiegu (Gyegu, en tibetano), donde el 85% de los edificios se derrumbó, según Xinhua. El seísmo desmoronó las viviendas de adobe y madera de una planta características en esta región. Los inmuebles de varios pisos resistieron mejor, pero algunos también resultaron destruidos, entre ellos el que aloja al Gobierno del condado de Yushu, donde se situó el epicentro. Yushu, a unas 12 horas por carretera de la capital provincial, Xining, tiene una población de unas 100.000 personas, la mayoría pastores y campesinos, diseminados en una gran extensión.

La televisión china mostró a soldados cavando con palas entre los muros. No es fácil que las excavadoras lleguen a la zona, ya que las carreteras han resultado muy dañadas. Al menos cinco personas murieron en la vecina provincia de Gansu. El Gobierno afirmó que ha ordenado el envío urgente de 5.000 tiendas de campaña, 50.000 abrigos y 50.000 mantas. La región se encuentra a unos 4.000 metros de altitud, y las temperaturas caen bajo cero por la noche. Miles de personas se han quedado sin techo. La Administración para Terremotos dijo que han dado ordenes para que se desaguara un embalse en el que se produjeron grietas, con el fin de prevenir una inundación.

El temblor, que se produjo a las 7.49 de la mañana (seis horas menos en la España peninsular), tuvo una intensidad de 6,9 en la escala de Richter, según el Servicio de Medición Geológica de Estados Unidos. La Administración china cifró su magnitud en 7,1. El epicentro se situó en la cadena montañosa que divide Qinghai de la región autónoma de Tibet, unos 375 kilómetros al sureste de la ciudad minera de Golmud, y a unos 10 kilómetros de profundidad. El seísmo registrado en la vecina provincia de Sichuan en 2008 tuvo una magnitud de 7,9 y provocó unos 87.000 muertos y desaparecidos. Qinghai tiene una superficie equivalente a 1,4 veces la de España y una población de 5,6 millones de personas.

El temblor desplomó algunas escuelas. Grupos de estudiantes de centros de enseñanza de formación profesional resultaron atrapados bajo los escombros, aunque la mayoría consiguió escapar de los edificios. El derrumbe generalizado de colegios al lado de edificios vecinos que se mantuvieron en pie, durante el desastre de Sichuan, provocó numerosas protestas entre los padres de los miles de alumnos que resultaron muertos. Muchos familiares de los niños apuntaron a la corrupción como causa de la construcción defectuosa de las escuelas.

El terremoto de ayer estuvo acompañado de una serie de réplicas de fuerte intensidad. Se registraron seis temblores en menos de tres horas, todos menos uno de 5 o mayor magnitud. Qinghai experimenta más de cinco seísmos al año de una magnitud superior a 5, aunque normalmente no causan mucho daño, ya que esta provincia, de grandes mesetas desiertas y montañas, tiene una densidad de población muy baja. Gran parte de sus habitantes son de la etnia tibetana.

Cuando la tierra comenzó a temblar, los residentes de Yushu echaron a correr para escapar de sus viviendas. Casas, estaciones de servicio, postes de la luz y templos se vinieron abajo, según relataron vecinos. También se produjeron algunos corrimientos de tierra. "Casi todas las casas de adobe y madera se hundieron. Había tanto polvo en el aire que no se podía ver nada. El pánico era total. La gente lloraba en las calles", relató Ren Yu, director del hotel Yushu en Jiegu, principal población del condado, informa Associated Press. Más de 100 clientes del establecimiento, que sólo resultó levemente dañado, fueron evacuados a espacios abiertos, como plazas públicas. "Sacamos a 70 personas de otros edificios, pero algunas murieron camino del hospital", añadió.

El Gobierno ha enviado al viceprimer ministro Hui Liangyu para supervisar los trabajos de rescate. Más de 5.000 soldados, miembros del servicio sanitario y otros integrantes de equipos de salvamento fueron movilizados para unirse a los 700 soldados que ayer trabajaban en el lugar. El líder espiritual budista Dalai Lama, que es reverenciado por los tibetanos, y denostado por el Gobierno chino, que le acusa de separatista, envió un mensaje de solidaridad a los afectados.

Un fuerte terremoto de magnitud 6,9 en la escala de Richter ha dejado al menos 400 muertos en la provincia occidental china de Qinjhai y ha afectado también a la región autónoma de Tíbet. Las autoridades chinas temen que la cifra aumente en la próximas horas ya que hay más de 10.000 heridos y muchas personas están sepultadas bajo los escombros de los edificios derribados a causa del temblor. En la ciudad de Jiegu, sede del Gobierno de la región, el 90% de las casas han quedado destruidas, según Radio China.

La provincia afectada hoy por el fuerte temblor, situada al noroeste del país, es vecina de la de Sichuan, que el 12 de mayo de 2008 sufrió un devastador terremoto que causó unas de 90.000 víctimas entre muertos y desaparecidos.

El terremoto ha desatado el caos y el miedo en las calles de Jiegu, la más afectada. "Vi hundirse el techo de una pagoda (templo budista), y los edificios de varias plantas tienen grietas", ha declarado un directivo de la televisión local, "pero aquí las casas están prácticamente hechas de madera y las paredes de barro". "Muchas personas permanecen enterradas tras el derrumbe de las casas, y hay otras muchas heridas que están siendo atendidas en hospitales locales", dijo Zhuohuaxia, un portavoz del servicio provincial de emergencias de la zona. Según Zhuohuaxia, "en las calles reina el pánico y están atestadas de heridos con hemorragias en la cabeza". "El mayor problema ahora es que no tenemos tiendas de campaña, nos falta equipo médico y medicinas", agregó. Además, las carreteras que conducen al aeropuerto estan dañadas y hay problemas en las comunicaciones.

Réplicas

El seísmo se produjo a las 7.49 hora local, 1.49 hora peninsular española, a una profundidad de 10 kilómetros en la región tibetana de Yushu, según el Servicio Geológico de EE UU. Tras el temblor principal, se registraron tres réplicas de 5,2 y 5,3 grados, informa la CNN. La zona, habitada por mayoritariamente por tibetanos, y algunos mongoles y chinos de las etnias hui -musulmanes- y hai -mayoritaria en el país-, fue una de las afectadas por el temblor de mayo de 2008. El oeste de China es sacudido con frecuencia por terremotos, aunque muchos se producen en zonas pocas pobladas.

"Era muy temprano", ha dicho un portavoz del servicio provincial de emergencias, "y la gente estaba en sus casas, pueden ser bastantes víctimas". Dos equipos de rescate ya han sido movilizados a la zona para intentar rescatar a las personas que han quedado atrapadas bajo los escombros de sus casas. Un oficial de la Policía Militar china ha indicado que alumnos de varios colegios de primaria están atrapados y hay falta de medios materiales. Muchos de los damnificados pueden estar sin techo en temperaturas cercanas a los cero grados centígrados, incluso menores en los pueblos de las montañas.

Qinghai, donde viven 5,3 millones de peronas, es una zona ligada a la etnia tibetana y utilizada en las épocas del maoísmo para enviar a disidentes y otros enemigos del régimen comunista. Hoy en día es una zona clave en el conflicto entre China y los tibetanos en el exilio, quienes también la reclaman como territorio del Tíbet. La provincia es una de las más pobres de China (su PIB supone menos del 1% del nacional), pero al mismo tiempo reviste una gran importancia estratégica, ya que en ella nacen los tres grandes ríos de Asia Oriental: el Amarillo, el Yangtsé y el Mekong. La zona afectada por el seísmo está situada a 200 kilómetros de la línea férrea de Qinghai-Tíbet, el tren más alto del mundo, una línea de transporte inaugurada en 2006 y que por el momento no se sabe si ha sido afectada.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/China/revive/pesadilla/terremoto/elpepuint/20100414elpepuint_5/Tes

TERREMOTO EN HAITÍ


El terremoto de magnitud 7,3 en la escala Richter, registrado la noche del dia 12 de Enero de 2010 a 15 kilometros de Puerto Príncipe, la capital de Haití, liberó una energía equivalente a la explosión de 200.000 kilos de trinitrotolueno (dinamita), según expertos en geología. El presidente de Geólogos del Mundo, la ONG del Colegio Oficial de Geólogos de España, Angel Carbayos, ha explicado que la energía que se libera en un seísmo de esta magnitud provoca unos efectos devastadores y esos daños sobre las personas, los objetos y las construcciones son los que fijan la intensidad de un terremoto.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/terremoto/intenso/sufrido/240/anos/Haiti/elpepuint/20100113elpepuint_16/Tes